Dedicamos el día a visitar Cork. El día amanece soleado, y la ciudad se ve de otra manera, aunque sigue siendo con diferencia la ciudad más descuidada que hemos visto en Irlanda. Existen cuatro rutas diferentes sugeridas para la visita de Cork, nosotros optamos por realizar la ruta azul (Cork histórico) y algo de la ruta naranja. Visitamos la Catedral (entrada 5€), el fuerte (sólo por fuera, cierran los lunes) y el English Market (un mercado de abastos con todo tipo de productos).
Por la tarde hacemos la ruta roja, que tiene como eje la Shannon Street, y se encuentra en la ribera norte del río. Nos perdemos entre las calles y descubrimos parte del auténtico Cork, donde nos sentimos como si estuviéramos en una película de Ken Loach. Intentamos ver el museo de la mantequilla pero llegamos tarde (cierran a las seis). Nos dirigimos entonces a visitar una destilería artesana, la Franciscan Well Brewery and Pub. De lo mejorcito que vimos en Cork. Mezclan la destilería con un pub donde sirven sus productos y un horno de leña para la elaboración de pizzas donde podemos tomarnos unas porciones con alguna de las cervezas propias del sitio en una terraza interior al aire libre. Nos encantó. Hay que probar la Chieftain IPA, espectacular. También es posible realizar, a partir de las 18:30, una visita a la destilería con degustación de cervezas por 10€.
25 de agosto
Nuestro último día en Irlanda es uno de esos días típicamene irlandeses
de los que afortunadamente no hemos disfrutado hasta hoy, con lluvia muy
intensa. La estación de autobuses está junto al hotel, el billete de
adulto son 5,50€ y el de niño 3,50€. En su lugar cogemos un taxi que
viene a salir por el mismo precio (unos 16€). Existen taxis para 8
personas, pero en el momento de pedirlo no había ninguno disponible, se
deben reservar con antelación.
Datos prácticos
Cómo llegar
Desde España, y en concreto desde Alicante, existen múltiples conexiones con Irlanda a diferentes aeropuertos: Dublin, Cork, Knock, Kerry, Shannon...Nosotros volamos con Ibería vía Madrid a Dublín (70€, con un retraso de dos horas y media) y volvimos con vuelo directo desde Cork con Ryanair (unos 66€, incluyendo 3 maletas de 20 kilos). Ryanair ha mejorado bastante, no pesaron el equipaje de mano y dejaban llevar un bolso además de la maleta.
Alojamiento
Los hoteles en Dublín son muy caros. Además en el centro de Dublín te advierten que suelen ser ruidosos. Nosotros cogimos habitaciones en el Clayton Hotel, que tiene una buena comunicación (dos líneas de autobus te dejan en el centro en unos 6-7 minutos) y está en una buena zona (Ballsbridge). En Cork nos alojamos en el Jurys Inn, también muy bien situado y más económico. Tienen hoteles repartidos por toda Irlanda.
Para el resto de viaje alquilamos casas rurales. Existen múltiples páginas para hacerlo, como Homelidays o Tripadvisor. Algunas son más específicas de Irlanda, como Imagine Ireland. El principal problema con el que nos encontramos a la hora de alquilar fue el tamaño del grupo (eramos 8 personas, lo normal son casas para un máximo de 6) y las fechas, te suelen exigir estancia por semanas completas y entrada los sábados.
Alquiler de coche
Las páginas más conocidas de alquiler de coches suelen ser bastante caras. En su lugar existen otras páginas locales como Dan Dooley o CarHire. Esta última ofrece coches de otras compañías (en nuestro caso, Europcar) pero a precios bastante más asequibles. Para cubrirnos las espaldas de la franquicia (1.600€), contratamos un seguro a todo riesgo de terceros (aseguramicochedealquiler.es) por una tercera parte o menos de lo que pide la agencia de alquiler (65€).
Precios
Los precios en Irlanda son muy elevados. La gasolina un 10-15% más cara, el alcohol un 100% más caro, los productos de primera necesidad (verduras, fruta, etc), lo que acostumbras a ver por el resto de Europa. Nos sorprendió que se podía pagar con tarjeta en muchos establecimientos (muchos más que, por ejemplo, en Alemania). La cogían sin problema en supermercados, gasolineras, la mayoría de restaurantes y en tiendas diversas, como tiendas de regalo. También se podían usar la mayoría de veces para pagar entradas de atracciones.
Desde España, y en concreto desde Alicante, existen múltiples conexiones con Irlanda a diferentes aeropuertos: Dublin, Cork, Knock, Kerry, Shannon...Nosotros volamos con Ibería vía Madrid a Dublín (70€, con un retraso de dos horas y media) y volvimos con vuelo directo desde Cork con Ryanair (unos 66€, incluyendo 3 maletas de 20 kilos). Ryanair ha mejorado bastante, no pesaron el equipaje de mano y dejaban llevar un bolso además de la maleta.
Alojamiento
Los hoteles en Dublín son muy caros. Además en el centro de Dublín te advierten que suelen ser ruidosos. Nosotros cogimos habitaciones en el Clayton Hotel, que tiene una buena comunicación (dos líneas de autobus te dejan en el centro en unos 6-7 minutos) y está en una buena zona (Ballsbridge). En Cork nos alojamos en el Jurys Inn, también muy bien situado y más económico. Tienen hoteles repartidos por toda Irlanda.
Para el resto de viaje alquilamos casas rurales. Existen múltiples páginas para hacerlo, como Homelidays o Tripadvisor. Algunas son más específicas de Irlanda, como Imagine Ireland. El principal problema con el que nos encontramos a la hora de alquilar fue el tamaño del grupo (eramos 8 personas, lo normal son casas para un máximo de 6) y las fechas, te suelen exigir estancia por semanas completas y entrada los sábados.
Alquiler de coche
Las páginas más conocidas de alquiler de coches suelen ser bastante caras. En su lugar existen otras páginas locales como Dan Dooley o CarHire. Esta última ofrece coches de otras compañías (en nuestro caso, Europcar) pero a precios bastante más asequibles. Para cubrirnos las espaldas de la franquicia (1.600€), contratamos un seguro a todo riesgo de terceros (aseguramicochedealquiler.es) por una tercera parte o menos de lo que pide la agencia de alquiler (65€).
Precios
Los precios en Irlanda son muy elevados. La gasolina un 10-15% más cara, el alcohol un 100% más caro, los productos de primera necesidad (verduras, fruta, etc), lo que acostumbras a ver por el resto de Europa. Nos sorprendió que se podía pagar con tarjeta en muchos establecimientos (muchos más que, por ejemplo, en Alemania). La cogían sin problema en supermercados, gasolineras, la mayoría de restaurantes y en tiendas diversas, como tiendas de regalo. También se podían usar la mayoría de veces para pagar entradas de atracciones.
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