Emprendemos ruta hacia nuestro último destino en Irlanda, Cork. A unos 15 km se encuentra el castillo de Blarney, donde se encuentra la famosa piedra de la elocuencia. La entrada, 13€/8€. La vísita se antoja imprescindible. Comemos en áreas del castillo habilitadas para ello.
Por la tarde y una vez instalados en nuestro hotel, el Jurys Inn de Cork (bien situado, a unos diez minutos andando del centro, precios muy razonables) salimos a dar un paseo por el margen del río. Es la primera vez que en una ciudad o pueblo de Irlanda tengo sensación de que está degradado, y me viene a la cabeza el "Dirty old town" de los Pogues.
El ambiente nocturno hace cambiar la idea sobre la ciudad de Cork, especialmente el de los pubs, con la música en directo. Nosotros fuimos al Thomond, muy recomendable.

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